El test del dedo, que es el que manda
La medida da el punto de partida, pero la comprobación definitiva se hace con la pala en la mano. Agárrala como para pegar un derecha y mira el hueco entre la punta de los dedos y la base del pulgar: debería caber el dedo índice de la otra mano, más o menos. Si los dedos te quedan clavados contra la palma, el mango es pequeño. Si no llegas a cerrar la mano del todo, es grande.
Por qué esto importa más de lo que parece
Con un mango corto, la mano se cierra de más para que la pala no se mueva en el impacto. Ese agarre tenso mantiene contraídos los músculos que se insertan en el codo durante dos horas de partido, y es uno de los factores evitables detrás del codo de tenista. Es, además, el más barato de corregir: un par de euros en overgrips.
Un par de cosas prácticas
- En pádel casi todas las palas vienen con un mango de talla única y pequeña. Se ajusta hacia arriba con overgrips; hacia abajo no se puede, así que si te queda grande habrá que quitar capas.
- Cada overgrip engorda el mango aproximadamente media talla. Es orientativo: hay overgrips más y menos gruesos.
- Cambia el overgrip cuando empiece a resbalar. Un grip gastado resbala, y cuando resbala aprietas sin darte cuenta.
Si además estás mirando pala, el selector pregunta por el estado de tu brazo, y en esta guía están los criterios de peso, balance y goma.